De la innovación al impacto industrial: el papel del Power-to-X en la descarbonización

Órbita Ingeniería participa en el Anuario H2CYL 2025
Entrevista a Raúl Arenas Osma
Director de negocio sector Power-to-X en Órbita Ingeniería
La descarbonización de la industria es hoy uno de los grandes desafíos tecnológicos de la transición energética.
Sectores como la química, el transporte o determinados procesos industriales siguen consumiendo grandes volúmenes de energía y generan emisiones que comprometen la viabilidad operativa de las instalaciones.
En este contexto, las tecnologías Power-to-X están emergiendo como una vía muy prometedora. Permiten transformar energía renovable y CO₂ en productos de alto valor añadido.
Entre estas soluciones destaca la producción de metanol renovable, un vector energético y químico con múltiples aplicaciones industriales.
El metanol puede utilizarse como materia prima química.
También como combustible alternativo o como base para otros combustibles sintéticos.
Por eso es una pieza clave en los futuros sistemas energéticos sostenibles.
Proyecto MethaGreen: planta piloto capaz de producir metanol a partir de CO₂
Con este objetivo nace MethaGreen, un proyecto centrado en el desarrollo de una planta piloto capaz de producir metanol a partir de CO₂ industrial e hidrógeno mediante un proceso catalítico que opera a alta presión y temperatura.
Este enfoque permite valorizar emisiones de carbono y transformarlas en un producto útil, contribuyendo a cerrar el ciclo del carbono en la industria.
El proyecto aborda varios retos tecnológicos clave. Por un lado, el desarrollo de nuevos catalizadores capaces de mejorar la selectividad y el rendimiento en la conversión de CO₂ a metanol.
Por otro, el diseño de procesos industriales eficientes que integren las diferentes etapas de reacción, separación y recirculación de gases para maximizar la eficiencia global del sistema.
Además del desarrollo científico, uno de los aspectos más relevantes de iniciativas como MethaGreen es su enfoque hacia la escalabilidad.
El objetivo no es únicamente demostrar el proceso a escala experimental, sino sentar las bases para futuras instalaciones industriales capaces de producir metanol renovable de forma competitiva.
En este sentido, la ingeniería de procesos desempeña un papel fundamental. Convertir un avance científico en una solución industrial viable requiere integrar diseño de procesos, automatización, control y seguridad operativa, garantizando que la tecnología pueda aplicarse en entornos industriales reales.
Proyectos como MethaGreen reflejan el potencial de la colaboración entre industria y centros de investigación para acelerar la transición energética.
La combinación de conocimiento científico, capacidad de ingeniería y experiencia industrial permite transformar los retos ambientales en recursos útiles, impulsando una industria más sostenible y eficiente.
El desarrollo de tecnologías Power-to-X y de combustibles sintéticos renovables será clave en los próximos años para alcanzar los objetivos climáticos.
Iniciativas de innovación aplicada como MethaGreen demuestran que la transición energética no es solo una cuestión de generación renovable, sino también de transformar esa energía en nuevos vectores energéticos que permitan descarbonizar la industria.
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